Mientras Alfonso Durazo Montaño se mantiene en la política de hacer gobierno “a ras de suelo”, la mayoría de Secretarios y Sub-Secretarios de Sonora lo hacen desde el mostrador, en sus oficinas y bajo una estricta agenda de citas.

Son contados los funcionarios de Sonora que abandonan la comodidad de sus sillas para empolvarse los zapatos y abonar a la solución de necesidades básicas de las comunidades, que en ocasiones, sólo requieren de un plumazo o una llamada.  

 

Desde el mostrador esos Secretarios no le ayudan al Gobernador. 

 

Las pocas veces que estos Secretarios han recorrido los municipios, es como apagafuegos o acompañantes del mandatario sonorenses en sus giras por los municipios.

 

La consecuencia de tener a estos funcionarios de mostrador es que el Gobernador termina  conociendo las necesidades de la ciudad hasta que llega con los ciudadanos o con los alcalde. No lo puede hacer antes, porque los Secretarios están muy ocupados.

 

A más de un año de gobierno, es hora que Alfonso Durazo los saque de la oficina, los mande a los municipios y de paso, le avancen a la solución de necesidades de los alcaldes.

 

A los sonorenses, como a los presidentes municipales, les ayuda más un Secretario que opera a ras de suelo, que aquel que pasa su valioso tiempo entre juntas de oficina.