Traición e intriga

La traición e intriga son conductas que no tienen cabida dentro del gobierno municipal, al menos así lo había asentado el presidente en sus primeras semanas en el poder.Después de ver la guillotina afilada en Palacio Municipal, uno pensaría que más de uno enderezarían el camino y se bajarían de la nube de poder, que para ser sinceros, no es más que un ladrillo que les dio la oportunidad de estar en otro nivel.

Por lo contrario, lo que vemos son algunos colaboradores cercanos con un sentimiento de altives, todopoderosos, sin compromiso de servicio, pero eso sí, disfrutando de las mieles del poder como si no hubiera mañana.

Hay que decirlo, Presidente, en su gabinete hay servidores públicos (as) que no conocen el valor de la lealtad y hacen de la traición y la intriga sus más cercanas compañías.

Recientemente un funcionario público municipal optó contradecir la política de gobierno del presidente municipal en un intento claro por sobresalir, mostrarse y verse como líder.

La osadía de ese funcionario resultó en una pifia mediática que comprometió al propio gobierno y puso en tela de juicio la honestidad del mismo presidente municipal.

Desplantes como estos no deben ocurrir. La traición y la intriga no tienen cabida en el gobierno, y me atrevería a decir, que tampoco ese funcionario.

Ya pasó un año de gobierno, y a lo hace falta que presidente apriete bien las tuercas de su equipo. A lo mejor no ha quedado claro quién es la cabeza y cuál es al política de gobierno que encabeza.

Algunos de estos funcionarios y funcionarias se sienten libres, confiados que la compañía en un comisión electoral será pretexto para quedarse perpetuamente. Error.

Lo dije al principio, lo dije en el primer año y lo digo hoy. El Presidente Municipal requiere un equipo de colaboradores entregados a una visión de gobierno común, de lo contrario, seguiremos viendo a un alcalde haciéndolo todo y nada a la vez.